Quiénes Somos

Misión

Participar en la obra Evangelizadora de la Iglesia, proclamando a Jesús como Salvador, Señor y Mesías, con y en el poder del Espíritu Santo, para gloria del Padre.

Visión

Vivir un encuentro personal consciente y permanente con Jesucristo vivo, por la acción y gracia del Espíritu Santo, como camino perenne de conversión, comunión, sinodalidad y solidaridad, promoviendo la gracia del Bautismo en el Espíritu Santo en toda la Iglesia.

Los 4 Medios Fundamentales

Nuestra estructura se basa en pilares fundamentales que facilitan la experiencia de Pentecostés en la vida diaria.

Explorar Ministerios

Asamblea de Oración

Reunión semanal abierta para un encuentro personal con el Dios vivo mediante la oración espontánea.

Seminario de Vida en el Espíritu

Evangelización fundamental o Kerygma que conduce a la experiencia del Bautismo en el Espíritu Santo.

Grupos de Oración (PGO)

Grupos pequeños que se reúnen semanalmente para orar, edificarse mutuamente y vivir la fe comunitariamente.

Formación

Proceso continuo y sistemático de crecimiento para la maduración de la fe y capacitación de servidores.

Nuestra Historia

El Inicio: Concilio Vaticano II (1959–1965)

El 25 de enero de 1959, S.S. Juan XXIII anunció el propósito de convocar un concilio ecuménico. La Renovación Carismática es un fruto directo de este Concilio, vinculada profundamente con la experiencia de Pentecostés.

Fin de Semana de Duquesne (1967)

En el otoño de 1966, profesores de la Universidad de Duquesne (Pittsburgh) comenzaron a orar por una renovación de su fe. Del 17 al 19 de febrero de 1967, durante un retiro, experimentaron una nueva efusión del Espíritu Santo, marcando el nacimiento del movimiento.

Llegada a México (1970)

El movimiento llegó oficialmente a México el 20 de noviembre de 1970. El primer retiro fue dirigido por el P. Harold Cohen en el Secretariado Social, donde se inauguró el primer grupo de oración con unas treinta personas.

Primer Congreso Nacional (1971)

Del 1 al 3 de diciembre de 1971, se realizó en la Ciudad de México el primer congreso de la Renovación en la Iglesia del Altillo, consolidando la estructura nacional del movimiento.

Actualidad y Reconocimiento

Hoy, la RCCES en México es una corriente de gracia reconocida por la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), presente en todas las diócesis y trabajando bajo los estatutos nacionales aprobados por la DELAI.

Estructura Organizativa

Nivel Nacional

EPN (Equipo Pastoral Nacional)

El EPN es un organismo de servicio que coordina la vida del movimiento a nivel nacional. No es un organismo de gobierno autoritario, sino de acompañamiento y discernimiento.

Funciones Principales:
  • Discernir la acción del Espíritu Santo en la RCCES.
  • Promover y cuidar el carisma del movimiento.
  • Mantener la comunión con las Diócesis y Provincias.
  • Ejecutar los acuerdos del Consejo Nacional.
  • Responsable de la formación integral de los fieles.

Integrado por 18 laicos (preferentemente matrimonios), un Coordinador Nacional, un Sacerdote Asesor y los Coordinadores de cada ministerio.

Consejo Nacional

Máximo órgano de servicio y gobierno en México. Custodia la identidad y carisma, integrado por el EPN, el Colegio de Asesores, y Coordinadores Diocesanos.

SENAC (Secretariado Nacional)

Oficina de apoyo administrativo y técnico con sede en la Ciudad de México.

Acompañamiento Eclesiástico

Vinculación con la CEM

La RCCES en México trabaja en comunión con la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), bajo la orientación de la Dimensión Episcopal para los Laicos (DELAI).

Obispo Responsable

Monseñor Gerardo Díaz Vázquez (Obispo de Colima), Presidente de la DELAI.

Asesor Eclesiástico Nacional

Pbro. Pedro Alvarado González (Arquidiócesis de Guadalajara), enlace fundamental con la jerarquía de la Iglesia.

Nivel Diocesano y Parroquial

Equipo Diocesano

Organismo de servicio para la Iglesia Particular (Diócesis), propuesto por el Consejo Diocesano y aprobado por el Obispo local.

Equipo Parroquial

Célula viva que cuida la vida y organización de la RCCES en la Parroquia, en estrecha comunión con el Párroco.